

La autoridad de aviación venezolana (INAC) ha dado un ultimátum de 48 horas a múltiples aerolíneas internacionales para que reanuden sus vuelos a Caracas, tras suspenderlos por advertencias de seguridad de Estados Unidos sobre actividad militar en la región.
Venezuela ha presionado a las aerolíneas internacionales para que retomen inmediatamente sus operaciones al país, advirtiendo que podrían perder sus derechos de tráfico si no lo hacen. La medida afecta directamente a compañías como Iberia, Air Europa, Plus Ultra, Latam, Gol, TAP y Turkish Airlines, que suspendieron sus vuelos tras una alerta de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) sobre actividad militar elevada en la zona.
La Autoridad Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) emitió un comunicado donde exige a estas aerolíneas reanudar sus vuelos en un plazo máximo de 48 horas. La decisión surge en medio de crecientes tensiones entre Venezuela y Estados Unidos, que ha incrementado su presencia militar en el Caribe bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la suspensión de vuelos es temporal y responde a estrictos protocolos de seguridad. La organización ha pedido diálogo entre las autoridades para proporcionar mayor claridad sobre la situación del espacio aéreo venezolano.
El presidente venezolano Nicolás Maduro ha denunciado públicamente las acciones militares estadounidenses, calificándolas como un intento de desestabilización. Por su parte, el gobierno de Estados Unidos mantiene su postura de considerar ilegítimo el gobierno de Maduro, especialmente tras las elecciones de 2024 que fueron ampliamente cuestionadas.
Las aerolíneas españolas Iberia y Air Europa ya han cancelado sus vuelos programados a Caracas. Iberia suspendió su ruta diaria Madrid-Caracas, mientras que Air Europa ha cancelado sus frecuencias semanales sin especificar una fecha de retorno.
La advertencia de INAC podría tener consecuencias significativas, ya que IATA advierte que la pérdida de derechos de operación reduciría aún más la ya limitada conectividad aérea de Venezuela, perjudicando principalmente al propio país.
El contexto geopolítico actual muestra una escalada de tensiones, con el despliegue de la marina estadounidense realizando al menos 21 operativos contra embarcaciones presuntamente relacionadas con narcotráfico desde septiembre, lo que ha generado una respuesta desafiante del gobierno venezolano.