

Australia y Vanuatu firmaron el lunes un acuerdo económico y de seguridad que consolida a Canberra como el socio preferente en materia de seguridad y policía del estado insular del Pacífico. El pacto, conocido como Acuerdo Nakamal, prohíbe explícitamente el establecimiento de cualquier base militar extranjera en territorio vanuatuense y se produce en medio de la creciente rivalidad entre China y los aliados de Estados Unidos por ganar presencia de seguridad en la región del Pacífico.
El acuerdo fue firmado en Canberra por el primer ministro australiano Anthony Albanese y su homólogo vanuatuense Jotham Napat, según informó Deutsche Welle. El pacto estaba previsto para ser firmado en septiembre pasado, pero Vanuatu retrasó el cierre del acuerdo debido a preocupaciones de que pudiera restringir su capacidad para asegurar financiamiento de infraestructura de otros países, según la misma fuente.
"Lo que esto hace es proporcionar certeza a Australia de que no habrá ninguna base militar extranjera", dijo Albanese a periodistas tras la firma del acuerdo, según Deutsche Welle. El primer ministro australiano explicó que el pacto "encapsula la decisión soberana de Vanuatu de no permitir que su territorio sea utilizado para ninguna base o infraestructura militar extranjera y que la infraestructura crítica de Vanuatu permanezca libre de militarización".
Napat confirmó la declaración de Albanese, afirmando que "de hecho hemos aprobado una ley en el parlamento para no permitir que ninguna militarización sea utilizada para nuestra infraestructura crítica", según Deutsche Welle. Sin embargo, el primer ministro vanuatuense señaló que su país está buscando un acuerdo económico separado con Pekín. Cuando se le preguntó si ese acuerdo contendría elementos relevantes para la seguridad, respondió: "Compartiremos el acuerdo; no hay nada que ocultar".
El Acuerdo Nakamal consagra un compromiso de Australia de brindar mayor apoyo económico a Vanuatu, mientras estipula que no se establecerá ninguna base militar extranjera en el país insular, según Deutsche Welle. El acuerdo es el último de una serie que Australia ha firmado con naciones insulares del Pacífico en medio de la creciente rivalidad entre China y los aliados de Estados Unidos para ganar presencia de seguridad en la región.
En materia policial, el acuerdo reconoce a Australia como "el socio policial principal de larga data de Vanuatu" y establece que Vanuatu priorizará las solicitudes policiales a otros miembros del bloque regional del Foro de las Islas del Pacífico, según Deutsche Welle. El pacto también indica que los dos países mejorarán la cooperación en "entrenamiento y equipo policial, vigilancia, seguridad marítima, ciberseguridad, cooperación de inteligencia e infraestructura".
Este elemento del acuerdo parece apuntar también a contrarrestar la influencia de China, ya que Pekín ha ofrecido a Vanuatu ayuda con la vigilancia policial desde 2023, según Deutsche Welle. Entre otras cosas, China ha proporcionado a la fuerza policial vanuatuense equipo que incluye drones, botes patrulleros y vehículos.
China es el mayor acreedor externo de Vanuatu, según Deutsche Welle. Los bancos chinos han proporcionado préstamos para permitir que contratistas chinos emprendan importantes proyectos de infraestructura, incluyendo la construcción del complejo de oficinas presidenciales, el edificio del parlamento y carreteras.
La armada china también ha visitado regularmente los puertos de Vanuatu, mientras que Pekín también pagó por la expansión de un muelle en Luganville, donde Estados Unidos tuvo una vez su mayor base militar en el Pacífico Sur durante la Segunda Guerra Mundial, según Deutsche Welle. Ese proyecto alimentó temores en Canberra y Washington de que China estuviera buscando establecer una base naval en Vanuatu.
China ha estado buscando extender su influencia de seguridad en la región del Pacífico durante algún tiempo, según Deutsche Welle. Entre otras cosas, la policía china ha tenido presencia en las Islas Salomón tras la firma de un pacto de seguridad secreto en 2022.
El acuerdo entre Australia y Vanuatu representa un movimiento estratégico de Canberra para asegurar su posición como el principal socio de seguridad en el Pacífico Sur, en un contexto donde la competencia geopolítica con China se ha intensificado. La prohibición explícita de bases militares extranjeras busca cerrar la puerta a cualquier intento futuro de establecimiento de presencia militar china en el archipiélago, mientras que el reconocimiento de Australia como socio policial preferente apunta a limitar la expansión de la cooperación policial sino-vanuatuense que Pekín ha venido desarrollando desde 2023.