

La Corporación Financiera Internacional (IFC), el brazo financiero del Banco Mundial, inaugurará el lunes su nueva oficina en Madrid con el objetivo de aumentar la inversión privada española hacia países en desarrollo, según anunció su director gerente, Makhtar Diop. España se ha convertido en el tercer país europeo que más inversiones destina a mercados emergentes a través de la institución, con una cartera comprometida de aproximadamente 5.000 millones de dólares con empresas españolas.
Makhtar Diop, director gerente de la Corporación Financiera Internacional (IFC), viajará este fin de semana a España para asistir a la inauguración de la nueva oficina que el Banco Mundial abrirá en Madrid el lunes, según informó el propio Diop en una entrevista con EL PAÍS. El economista nacido en Dakar, Senegal, quien cumple 66 años este sábado, explicó que la decisión de establecer la oficina responde al creciente interés de las empresas españolas por invertir en países en desarrollo de la mano de la institución.
Diop, exministro de Economía y Finanzas de Senegal a principios de siglo, ha desarrollado una destacada carrera en organismos multinacionales, pasando por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, donde actualmente dirige la IFC, la mayor institución de desarrollo global centrada en el sector privado de los países en desarrollo.
**España, tercer socio europeo en inversiones emergentes**
España se ha convertido en uno de los socios más importantes de la IFC, posicionándose como el tercer país europeo del que la institución obtiene más inversiones destinadas a mercados emergentes, según Diop. La IFC cuenta actualmente con una cartera comprometida a largo plazo de alrededor de 5.000 millones de dólares con empresas españolas, lo que convierte a España en uno de sus socios clave en Europa, según el director gerente.
Entre las empresas españolas que colaboran con la IFC se encuentran los bancos Santander, BBVA y Caixabank, así como empresas energéticas como Iberdrola y Acciona, según detalló Diop. Aproximadamente el 72% de las inversiones españolas que apoya la institución se dirigen a América Latina, según el directivo. El 70% de la inversión con empresas españolas corresponde al sector bancario, mientras que otro tercio se concentra en empresas líderes en sectores como infraestructuras, agua, energías renovables y electricidad, según la misma fuente.
Diop reveló que ha visitado España varias veces y se ha reunido con el presidente del Gobierno y el ministro de Economía. España también ha demostrado un fuerte compromiso con el desarrollo internacional al incrementar aproximadamente un 40% su contribución en la última reposición de recursos para los fondos al desarrollo del Banco Mundial (IDA), según el director de la IFC.
**Qué es la IFC y su papel en el desarrollo**
La Corporación Financiera Internacional forma parte del Grupo Banco Mundial, creado después de la Segunda Guerra Mundial para financiar la reconstrucción, especialmente en Europa, según explicó Diop. Mientras que inicialmente se consideraba que el sector público debía liderar ese esfuerzo, posteriormente se comprendió que el sector privado también era esencial para generar riqueza, crecimiento y empleo, lo que llevó a la creación de la IFC, según el directivo.
La IFC es hoy la principal institución internacional dedicada a impulsar la inversión privada en los mercados emergentes, según Diop. La institución ayuda a los países a cambiar sus políticas para hacerlas más favorables al sector privado, mejorar la regulación y fomentar la competencia para atraer inversiones privadas, según el mismo responsable.
El trabajo de la IFC consiste tanto en invertir directamente con sus propios recursos como, cada vez más, en movilizar capital de terceros, según Diop. Cuando llegó hace cinco años, por cada dólar que invertían desde su balance, movilizaban aproximadamente otro dólar adicional, según el directivo. Hoy movilizan tres dólares por cada dólar propio y su objetivo es aumentar todavía más esa capacidad, según la misma fuente.
"No promovemos la inversión privada por sí misma. Nuestro objetivo final es crear empleo. Empleos sostenibles, resilientes y duraderos", dijo Diop.
**Estrategia para atraer capital privado**
Hace tres años, la IFC puso en marcha el Laboratorio de Inversión del Sector Privado, donde reunió a algunos de los principales líderes del sector financiero mundial, según Diop. La pregunta planteada fue qué necesitarían para invertir más en los países emergentes, según el directivo.
Las respuestas fueron claras, según Diop. Lo primero era la previsibilidad sobre las políticas públicas, ya que estas inversiones son a largo plazo y requieren estabilidad política y regulatoria, según el responsable. La segunda necesidad son las garantías, porque muchos inversores consideran que los mercados emergentes presentan riesgos elevados y buscan mecanismos que les permitan protegerse, según la misma fuente. La tercera es la financiación en moneda local, para reducir los riesgos derivados de la volatilidad cambiaria, según Diop.
La cuarta necesidad identificada es capital propio, ya que muchas empresas tienen potencial de crecimiento pero no cuentan con suficiente capital para desarrollarse, según el directivo. Por último, los inversores necesitan socios que conozcan bien esos mercados y puedan ayudarles a navegar entornos complejos, según Diop. "Eso es precisamente lo que aporta la IFC", dijo.
La institución cuenta con una calificación crediticia AAA, algo extremadamente valioso porque les permite financiarse en condiciones muy favorables y actuar como socio de referencia para otros inversores, según Diop.
**Por qué Madrid**
La decisión de abrir la oficina en Madrid responde a que la cartera de proyectos con empresas españolas no dejaba de crecer, según Diop. "Llegó un momento en que ya no tenía sentido gestionarla desde París u otras capitales europeas. Necesitábamos estar más cerca de las empresas para mantener un diálogo constante", dijo.
España mantiene vínculos históricos, económicos y culturales muy estrechos tanto con América Latina como con África, lo que fue un factor decisivo en la elección, según Diop. Además, el país desempeña un papel cada vez más relevante en cuestiones relacionadas con la movilidad laboral y la formación de trabajadores, según el directivo.
Europa afronta un importante desafío demográfico, con países como España o Italia que registran tasas de natalidad muy bajas y poblaciones cada vez más envejecidas, lo que significa que la mano de obra será un recurso esencial en los próximos años, según Diop. Por eso trabajan con España en iniciativas relacionadas con la formación profesional y la movilidad temporal de trabajadores, según el responsable.
La idea es que personas procedentes de países en desarrollo puedan adquirir experiencia y capacidades en España durante un periodo determinado y posteriormente regresar a sus países de origen, según Diop. "Los trabajadores adquieren conocimientos y experiencia en mercados avanzados y, cuando regresan, pueden crear pequeñas y medianas empresas más competitivas y capaces de generar empleo de calidad", dijo.
Diop también observó un creciente interés de otras instituciones internacionales por establecerse en Madrid y una voluntad de las autoridades españolas de participar en los grandes debates sobre desarrollo global, según el directivo. Además, ven cada vez más empresas españolas interesadas en expandirse hacia mercados emergentes, no solo en el ámbito financiero, sino también en la economía real, según la misma fuente.
**Sectores prioritarios y experiencia española**
Algunos de los sectores identificados como prioritarios para la creación de empleo son ámbitos en los que España posee una enorme experiencia, según Diop. Uno es la sanidad, otro es la agricultura y otro, muy importante, es el turismo, según el directivo. España recibe cerca de 100 millones de visitantes al año, según Diop. "Queremos aprovechar esa experiencia para ayudar a otros países a desarrollar sus propios sectores turísticos", dijo.
España también puede aportar mucho en otros ámbitos, como la energía solar, donde se ha convertido en una referencia mundial, o la gestión eficiente del agua, según Diop. El país desempeña un papel estratégico como conexión entre Europa y el norte de África, y la integración de las redes eléctricas entre ambas regiones puede contribuir a la transición energética y a mejorar la seguridad del suministro, según el directivo.
**Proyectos concretos de la oficina española**
Una parte muy importante del trabajo se desarrolla con el sector financiero, según Diop. Uno de los objetivos es facilitar la financiación de pequeñas y medianas empresas, asumiendo en muchos casos parte de los riesgos para que los bancos puedan ampliar el crédito a este segmento, según el responsable.
También trabajan en el acceso de las mujeres a la financiación, en agricultura, en financiación verde y en transición energética, según Diop. Además, desarrollan numerosos proyectos de infraestructuras y colaboran con empresas españolas en sectores como el agua, las energías renovables y el transporte, según el directivo. También ofrecen garantías para operaciones de comercio internacional y desarrollan instrumentos innovadores de gestión y transferencia de riesgos financieros, según la misma fuente.
**Objetivos a cinco años**
El objetivo para la oficina española dentro de cinco años es aumentar el volumen de inversiones canalizadas a través de empresas españolas hacia los mercados emergentes, según Diop. Actualmente, una gran parte de la actividad se concentra en infraestructuras y servicios financieros, pero quieren ampliar esa presencia a otros sectores, especialmente la industria manufacturera, la agricultura y los servicios, según el directivo.
También quieren movilizar más recursos procedentes de los mercados de capitales españoles y lograr una participación más activa de las entidades financieras del país en sus operaciones de financiación, según Diop.
**Inteligencia artificial y países en desarrollo**
Sobre la inteligencia artificial desde la perspectiva de los países en desarrollo, Diop señaló que no se puede esperar que estos países desarrollen sus propios grandes modelos de IA, ya que eso requiere enormes cantidades de energía, infraestructuras avanzadas y personal altamente cualificado, según el directivo.
Sin embargo, existe otro ámbito mucho más prometedor: lo que llaman IA pequeña, según Diop. Se trata de aplicaciones relativamente sencillas que requieren menos recursos computacionales, pero que pueden transformar la vida de millones de personas, según el responsable.
En agricultura, por ejemplo, un agricultor puede fotografiar una planta enferma y recibir inmediatamente información sobre el problema y el tratamiento adecuado, según Diop. En sanidad, herramientas de IA pueden ayudar a identificar enfermedades y mejorar el acceso a diagnósticos en zonas rurales, según el directivo. Además, estas tecnologías pueden aumentar significativamente la productividad de pequeñas empresas, ayudándoles en tareas administrativas, contables o comerciales, según la misma fuente.
"Por eso soy relativamente optimista respecto al impacto de la IA en los países en desarrollo. A corto plazo, los riesgos para el empleo pueden ser mayores en las economías avanzadas, donde existe un gran número de trabajos administrativos susceptibles de automatización", dijo Diop. Los sectores donde seguirá existiendo una fuerte demanda de empleo son aquellos que requieren interacción humana directa, como la sanidad o la atención a las personas mayores, según el directivo.