

La bolsa española ha cerrado el año 2025 con una espectacular subida del 49,3%, su mejor desempeño en más de tres décadas, impulsada principalmente por el sector bancario. El índice alcanzó máximos históricos de 17.354,9 puntos, superando finalmente los niveles previos a la crisis financiera de 2008, mientras la capitalización de las 35 empresas que lo componen supera ya el billón de euros.
El Ibex 35 ha culminado un año excepcional con una revalorización del 49,3%, su mejor registro desde 1993, posicionándose como el índice con mejor rendimiento entre las principales bolsas mundiales, solo superado por el coreano Kospi, que avanzó un 75,3%, según datos recogidos por El País.
A pesar de una ligera corrección del 0,3% en la última sesión del año, el selectivo español marcó el pasado martes 30 de diciembre su máximo histórico en 17.354,9 puntos. Este hito llega después de que el 27 de octubre lograra superar por fin la barrera psicológica de los 16.040 puntos, el máximo alcanzado en 2007 antes de la crisis financiera, rompiendo una maldición que arrastraba desde la burbuja inmobiliaria.
La capitalización conjunta de las empresas que componen el índice ha superado el billón de euros, con cuatro compañías valoradas en más de 100.000 millones cada una. A Inditex e Iberdrola, que ya habían alcanzado esta cifra anteriormente, se han sumado este año el Banco Santander y el BBVA. Con este desempeño, la bolsa española encadena tres años consecutivos de subidas en los que ha duplicado su valor, sin contar los dividendos.
"Ni los más optimistas del lugar esperaban un año como este, en el que muchos índices han acabado en sus máximos históricos o cerca de ellos", reconoce Alfonso de Gregorio, director de inversiones de Finaccess Value, según recoge El País.
El extraordinario comportamiento del mercado español ha devuelto el interés de los inversores internacionales. Natixis IM ha elegido al índice español como su opción preferida en Europa para 2026, mientras BlackRock, la mayor gestora del mundo, recomienda aumentar la exposición a la bolsa española junto a la japonesa y la estadounidense.
En comparación, otros índices internacionales han mostrado rendimientos más modestos: el Euro Stoxx 50 europeo subió un 18,2%, el S&P 500 estadounidense un 17,4% y el MSCI mundial un 20,3%, según datos de El País.
**El sector bancario, motor del rally**
El sector bancario ha sido el gran protagonista del espectacular ascenso del Ibex 35. Según Trading View, los bancos han contribuido con casi el 70% de las ganancias del índice durante 2025. Santander, BBVA y Unicaja han duplicado su valor en los últimos 12 meses, mientras CaixaBank está a punto de conseguirlo. Por su parte, Bankinter y Sabadell han avanzado cerca del 80%.
El sector ha batido récords de beneficios, con ganancias de 25.417 millones de euros entre enero y septiembre para la gran banca española, y ha incrementado significativamente sus dividendos. Solo el Banco Sabadell ha pagado más de 1.100 millones en dividendos este año, mientras que el Santander ha distribuido 3.400 millones, según datos de El País.
"Después de la crisis financiera, el sector ha cambiado. Los bancos ahora son rentables, eficientes y más solventes. El descuento que arrastraban no estaba justificado", sostiene Ignacio Cantos, director de inversiones de Atl Capital, citado por El País. Con los ascensos de los últimos meses, el peso del conjunto de las entidades financieras en el índice alcanza ya el 40%, frente al 30% de hace tres años.
Junto a los bancos, destacan las subidas de empresas de infraestructuras como ACS (75,2%) y la energética Iberdrola (38,8%). Inditex, tras un inicio de año dubitativo, ha logrado remontar con una subida superior al 13,5%, alcanzando nuevos máximos históricos con sus acciones rozando los 57 euros.
En el lado negativo, Puig, que debutó en bolsa en 2024, ha caído un 16,6%, mientras que Telefónica ha retrocedido un 11%, incapaz de convencer al mercado con su plan estratégico.
**Factores detrás del éxito**
Tres factores principales explican el extraordinario comportamiento del mercado español, según Alfonso de Gregorio. El primero es la abundante liquidez en manos de los inversores, que ha amplificado las subidas y limitado los descensos. "El dinero en circulación se encuentra en máximos históricos. Esto ha apoyado la inversión en activos de riesgo, permitiendo comprar cuando el mercado corregía", señala el experto.
El segundo factor ha sido el crecimiento de los beneficios empresariales, que han superado las expectativas con incrementos del 12% en Wall Street y del 9% en Europa. El tercero llegó en el último trimestre del año con los descensos de los tipos de interés en Estados Unidos.
La bolsa española también se ha beneficiado de su menor exposición a los mercados estadounidenses y a los aranceles impuestos por la administración Trump, según indica Trading View. Además, los sólidos fundamentos económicos de España han llevado a mejoras en su calificación crediticia por parte de las principales agencias de rating.
La prima de riesgo de la deuda española se sitúa por debajo de los 50 puntos básicos, su nivel más bajo desde 2008, reflejando la confianza de los inversores en la economía del país.
**Europa frente a Estados Unidos**
Los mercados europeos en general han logrado sobreponerse a las tensiones comerciales gracias a mejores perspectivas de crecimiento. Un factor clave ha sido el plan alemán para modernizar infraestructuras y reforzar la seguridad, que ha requerido un cambio constitucional y ha generado grandes expectativas. Las promesas de mayor gasto en defensa han impulsado a compañías como Rheinmetall, que se ha disparado un 152% en bolsa.
Según Reuters, el índice paneuropeo STOXX 600 se encamina a cerrar 2025 con una ganancia de aproximadamente un 16%, su mejor desempeño anual desde 2021. El DAX alemán ha subido un 23%, beneficiándose de las medidas de apoyo económico del gobierno, mientras que el FTSE 100 británico ha avanzado un 22%, marcando su quinto año consecutivo de rendimientos positivos.
El CAC 40 francés ha mostrado el comportamiento más modesto entre las principales bolsas europeas, con una subida de solo el 10,2%, lastrado por la inestabilidad política, las crecientes preocupaciones sobre la deuda fiscal y el aumento de los rendimientos de los bonos.
La previsión de una Europa con mayor crecimiento, combinada con los recortes de tipos en Estados Unidos, los cuestionamientos a la independencia de la Reserva Federal y el elevado déficit estadounidense, han impulsado al euro un 14% frente al dólar.
"Tras años de fortaleza excepcional, el dólar se enfrenta a riesgos estructurales", señalan desde Capital Group, según recoge El País. Aunque la hegemonía del billete verde no corre peligro, en momentos de mayor inestabilidad los inversores han preferido aumentar sus tenencias de oro, que se ha revalorizado más del 68%, su mejor año desde 1979, superando los 4.500 dólares por onza.
**Perspectivas para 2026**
Las previsiones para 2026 son moderadamente optimistas. Se espera que la economía siga mostrando señales de resiliencia, con un crecimiento en torno al 2% para Estados Unidos y del 1% para Europa. Este escenario debería traducirse en una mejora de los beneficios empresariales y servir de apoyo para prolongar el rally de las bolsas.
Sin embargo, existen factores de riesgo. Las exigentes valoraciones, especialmente en el sector tecnológico, unidas al exceso de confianza que sobrevuela los mercados, son vistas por muchos analistas como una amenaza. La evolución de la inteligencia artificial, las decisiones de la Reserva Federal y el desarrollo de las relaciones comerciales internacionales serán las grandes incertidumbres.
Andrew Heiskell, estratega de renta variable en Wellington Management, descarta la idea de una burbuja como la vivida a comienzos de siglo. "A diferencia de la financiación impulsada por la deuda en las telecos a finales de los 90, el grueso de las inversiones en IA se ha sufragado con flujos de caja, aunque esta tendencia empieza a cambiar", señala el experto citado por El País.
Otro riesgo que planea sobre el mercado es que los inversores duden de la rentabilidad de las masivas inversiones de las tecnológicas en centros de datos para entrenar los modelos de IA. Oracle ya ha sufrido las consecuencias, con una caída de más del 40% desde sus máximos de septiembre tras presentar unas decepcionantes ventas en el último trimestre combinadas con una fuerte inversión. Meta, por su parte, ha visto reducido su beneficio un 83% y cede más de un 12% en apenas dos meses.
La geopolítica y la guerra comercial siguen siendo focos de tensión que, aunque se han apaciguado, no han desaparecido. Thomas Hempell, responsable de macroeconomía e investigación de mercados en Generali Asset Management, califica de frágiles los acuerdos alcanzados entre Estados Unidos y sus principales socios comerciales. "Es poco probable que el comercio mundial se tambalee, pero las décadas de integración global profunda como motor del crecimiento mundial han llegado claramente a su fin", añade.
En el caso específico de España, Ignacio Cantos espera que empresas del sector energético, como Iberdrola o Solaria, sigan ocupando un papel destacado, impulsadas por la creciente demanda de electricidad para alimentar los centros de datos de inteligencia artificial.