Emisiones de carbono de Google y Amazon se disparan hasta 25% por expansión de inteligencia artificial
Tecnología

Emisiones de carbono de Google y Amazon se disparan hasta 25% por expansión de inteligencia artificial

Los gigantes tecnológicos Google y Amazon reportaron aumentos significativos en sus emisiones de carbono durante el último año, con incrementos del 25% y 16% respectivamente, según sus informes de sostenibilidad publicados esta semana. El crecimiento exponencial en el uso de inteligencia artificial y la construcción masiva de centros de datos aparecen como los principales responsables de este retroceso ambiental, poniendo en riesgo los compromisos de ambas compañías de alcanzar cero emisiones netas en los próximos años.

TECNOLOGÍA2 JUL 2026

Las cifras reveladas en los informes de sostenibilidad de Google y Amazon confirman lo que expertos ambientales venían advirtiendo: la inteligencia artificial está consumiendo energía y recursos a niveles sin precedentes en la historia de la tecnología digital, según reporta TechCrunch.

Google registró un aumento del 25% en sus emisiones totales de carbono comparado con el año anterior, mientras Amazon experimentó un incremento del 16%, según los documentos publicados por ambas empresas. Estas cifras representan un obstáculo significativo para cumplir con sus objetivos climáticos previamente establecidos.

Ninguna de las dos compañías atribuye directamente el aumento de emisiones a la inteligencia artificial en sus informes, pero la evidencia indirecta es abundante, según el análisis de TechCrunch. Ambas empresas reconocen que su consumo energético ha aumentado significativamente en el último año conforme se ha expandido el uso de IA.

**El problema de las emisiones Scope 3**

La mayor parte del crecimiento en la huella de carbono de Amazon y Google proviene de las llamadas emisiones Scope 3, una categoría que abarca la contaminación que una empresa no controla directamente, como los bienes y servicios que compra o los productos que vende, según explican los informes. Para compañías como Amazon y Google, esto incluye elementos como la compra de unidades de procesamiento gráfico (GPU) y el uso de productos de la empresa, como teléfonos y tabletas.

En el caso de Google, las emisiones Scope 3 aumentaron en 2.1 millones de toneladas métricas el año pasado, lo que significa que ahora son el doble de lo que fueron en 2019, el año que Google utiliza como referencia para evaluar su desempeño, según el informe de la compañía.

Google agrupa dos categorías de emisiones Scope 3 —bienes de capital y uso de productos vendidos— aunque admite que esta última es lo suficientemente pequeña como para no ser material, según el documento. La mayoría de los productos de hardware de Google son dispositivos pequeños que no consumen mucha electricidad, lo que probablemente deja a los centros de datos como el principal impulsor del aumento.

Las crecientes emisiones Scope 3 de Amazon provienen principalmente de bienes de capital y combustible y energía, según su informe. La primera categoría puede incluir centros de datos y almacenes, lo que ayuda a explicar por qué las emisiones Scope 3 de Amazon aumentaron más que las de Google.

"Para satisfacer la fuerte demanda de los clientes, en 2025 agregamos más capacidad de centros de datos a nivel mundial que cualquier otra compañía, incluidos más de 1.2 gigavatios en el cuarto trimestre solamente", escribió Amazon en su reporte.

**El muro de la descarbonización**

Este tipo de gasto ayuda a explicar por qué la descarbonización se está volviendo repentinamente mucho más difícil, según el análisis. Durante años, el mayor contribuyente a sus huellas de carbono fue la energía para oficinas y centros de datos de tamaño más modesto. Eso podía compensarse fácilmente comprando energía renovable.

La inteligencia artificial ha trastocado ese enfoque, según TechCrunch. Si bien las empresas tecnológicas aún podrían usar energías renovables más baterías para alimentar sus centros de datos, están comenzando a recurrir a combustibles fósiles. Es una tendencia que hará que sus promesas de cero emisiones netas sean mucho más difíciles de cumplir, aunque no es irreversible.

Las emisiones más perniciosas provienen de la construcción y equipamiento de los propios centros de datos, según el reporte. Las industrias del acero y el cemento son grandes contaminantes, y aunque las empresas emergentes están trabajando en enfoques de bajo a cero carbono, todavía no están listas para entregar a la escala que las empresas tecnológicas necesitan.

Luego están las GPU y los chips de memoria que impulsan el auge de la IA. La fabricación de semiconductores utiliza mucha energía, y muchas de las fábricas de chips de vanguardia del mundo están ubicadas en Asia, donde las redes eléctricas siguen dominadas por combustibles fósiles, según el análisis. Para empeorar las cosas, muchos de los productos químicos utilizados en esas fábricas también son potentes gases de efecto invernadero, capaces de calentar la atmósfera miles de veces más que una cantidad equivalente de CO2. El consumo excesivo de chips probablemente ha inflado las huellas de carbono tanto de Amazon como de Google.

**Intensidad de carbono: una métrica controvertida**

Ambas compañías hablan extensamente sobre la intensidad de carbono en sus informes —esencialmente, cuánta contaminación genera una empresa por cada dólar de ingresos que obtiene— una métrica que China ha utilizado durante los últimos años al negociar tratados climáticos incluso mientras sus emisiones se disparaban, según señala TechCrunch.

Además, ambas empresas dedican varias páginas a promocionar cómo la IA puede beneficiar al medio ambiente, un caso de "protestar demasiado", según el análisis citando a Shakespeare.

**El camino hacia adelante**

Ninguno de estos problemas es intratable, aunque Amazon, Google y sus pares tienen mucho trabajo por delante, según concluye el reporte. Para cumplir con sus promesas de cero emisiones netas, necesitarán aumentar sus compras de energía renovable, invertir fuertemente en la fabricación avanzada de acero y cemento, y comprar muchos millones de toneladas de créditos de eliminación de carbono.

El panorama revela que ambas compañías están teniendo un desempeño aceptable en lo que respecta a la contaminación por carbono derivada de las compras de energía, según los datos. Años de compra de energía renovable han ayudado a mantener las cosas bajo control, aunque eso puede cambiar en un futuro cercano ya que las empresas tecnológicas, incluida Google, han comenzado a invertir fuertemente en plantas de energía de gas natural para mantener el ritmo de las demandas de energía de la IA, según TechCrunch.

La situación sigue siendo posible de resolver, pero el abrazo de la inteligencia artificial por parte de estas compañías no lo ha hecho más fácil, concluye el análisis. Los próximos años serán críticos para determinar si los gigantes tecnológicos pueden reconciliar su apuesta por la IA con sus compromisos climáticos, o si tendrán que elegir entre ambición tecnológica y responsabilidad ambiental.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE TECNOLOGÍA