Empresa finlandesa de computación cuántica IQM sale a bolsa en EE.UU. y admite que el futuro de la tecnología es incierto
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Empresa finlandesa de computación cuántica IQM sale a bolsa en EE.UU. y admite que el futuro de la tecnología es incierto

IQM, la primera compañía cuántica europea en cotizar en bolsa, debutó el jueves en el Nasdaq mediante una fusión SPAC con una valoración de aproximadamente 1.900 millones de dólares, pero sus acciones pasaron la mayor parte del día por debajo del precio de salida. La empresa finlandesa reconoció en su prospecto que "la tracción comercial a gran escala de la tecnología de computación cuántica puede que nunca ocurra", una advertencia que refleja la incertidumbre fundamental de toda la industria cuántica.

TECNOLOGÍA2 JUL 2026

La salida a bolsa de IQM, empresa finlandesa especializada en computación cuántica de pila completa, tuvo una recepción tibia en el mercado estadounidense. Las acciones de la compañía, que cotiza bajo el símbolo IQMX, permanecieron la mayor parte de la jornada por debajo del precio de oferta pública inicial, según reportó TechCrunch.

El desempeño poco entusiasta puede atribuirse en parte a las fusiones SPAC, que actualmente no gozan de popularidad entre los inversores minoristas. Sin embargo, el enfriamiento también estuvo alimentado por la propia admisión de IQM en su prospecto de que la tecnología cuántica podría no alcanzar nunca una adopción comercial masiva.

"Esta advertencia se aplica a todas las empresas cuánticas", reconoció la compañía en su documentación regulatoria. No obstante, esta incertidumbre no ha impedido que IQM y otras empresas del sector adquieran clientes que utilizan la tecnología en su estado actual para tareas como simulaciones y optimizaciones.

**Crecimiento de clientes y modelo de negocio**

IQM vende computadoras cuánticas físicas y ofrece servicios de computación en la nube. "Vendemos computadoras a centros avanzados de supercomputación y centros de datos, y vendemos tiempo de computación a través de la nube", explicó Jan Goetz, director ejecutivo y cofundador de la empresa, a TechCrunch.

La compañía ha experimentado un crecimiento significativo en su base de clientes, pasando de ocho clientes en 2024 a 22 en 2025, según los datos proporcionados. Entre sus clientes se encuentran el Centro de Investigación Técnica VTT de Finlandia y el Centro de Supercomputación Leibniz en Alemania. Dos de los clientes más recientes provienen del sector privado, lo que representa un hito para la empresa.

Sin embargo, este crecimiento también sugiere que la demanda no escalará significativamente hasta que se alcance la "ventaja cuántica", el punto en el que los chips cuánticos comiencen a superar a las computadoras clásicas en una gama más amplia de tareas complejas y prolongadas. Este avance desbloquearía casos de uso en sectores que van desde la biotecnología hasta las finanzas, y potencialmente revolucionaría el cifrado de datos.

El problema fundamental es que nadie, ni siquiera las empresas que fabrican computadoras cuánticas, puede predecir cuándo ocurrirá este avance.

**Impulso gubernamental y expansión en Estados Unidos**

A pesar de la incertidumbre tecnológica, los inversores continúan apostando por empresas cuánticas públicas y privadas. Este interés se ha visto reforzado por las recientes órdenes ejecutivas del presidente Trump para acelerar el desarrollo de la tecnología cuántica en Estados Unidos.

En respuesta a estas directivas, el Departamento de Energía de Estados Unidos se ha comprometido a desplegar "la primera computadora cuántica tolerante a fallos y científicamente relevante del mundo" para 2028, según anunció la agencia. Este compromiso sigue anuncios similares de Francia, Alemania y Reino Unido, aunque las órdenes de Trump tienen un peso especial para IQM.

La empresa finlandesa ha establecido recientemente un centro de tecnología cuántica en Maryland y ha desplegado una computadora en el Laboratorio Nacional Oak Ridge, que forma parte del Departamento de Energía estadounidense. "Podemos beneficiarnos directamente de ello", afirmó Goetz.

**Identidad europea con ambiciones globales**

A diferencia de otros unicornios europeos que han trasladado su centro de operaciones a Estados Unidos, IQM mantiene sus raíces firmemente plantadas en Europa. Además de su cotización en el Nasdaq estadounidense, donde cotizan la mayoría de sus competidores cuánticos, la empresa debutará mañana en el Nasdaq Helsinki, donde espera continuar recibiendo apoyo de entidades como Tesi, el fondo soberano de Finlandia.

La historia de IQM está intrínsecamente ligada a Finlandia. La empresa fue fundada en 2018 como una escisión de la Universidad Aalto en Espoo, un centro tecnológico y cuántico cerca de Helsinki donde todavía trabajan dos tercios de su personal, según la compañía. De sus 420 empleados, aproximadamente cien están basados en Múnich, mientras que el resto se distribuye en varias ubicaciones para apoyar la hoja de ruta de despliegue global de la empresa.

En su prospecto, IQM señaló que esta dualidad europea-estadounidense resultó atractiva para RAAQ, la empresa de cheque en blanco que facilitó la salida a bolsa mediante SPAC. "Como lo evidencian más de 200 millones de euros en apoyo público para IQM, los estados soberanos y empresas europeas han respaldado el surgimiento de IQM como una prominente empresa de computación cuántica en Europa. IQM también demostró su capacidad para operar fuera de Europa", según la junta directiva de RAAQ citada en el prospecto.

**Primera empresa cuántica europea en cotizar en EE.UU.**

Goetz expresó orgullo por convertirse en la primera empresa cuántica europea en cotizar en Estados Unidos, aunque por un margen estrecho, ya que la competidora francesa Pasqal también anunció planes para salir a bolsa mediante una SPAC. "Siempre se siente bien ser el primero y ser un pionero, pero en última instancia se trata del éxito a largo plazo", dijo Goetz.

**Liquidez y financiación**

La operación generará nueva liquidez para IQM de aproximadamente 198 millones de euros después de costos, equivalentes a 226 millones de dólares, según la empresa. Sin embargo, la compañía ya había recaudado 300 millones de dólares en septiembre pasado en una ronda Serie B. "Es un gran éxito recaudar muy poco después de la Serie B", afirmó Goetz.

Esta rápida sucesión de rondas de financiación refleja que el objetivo principal de IQM no era únicamente obtener capital, sino posicionarse de manera más prominente en una carrera tecnológica todavía llena de incógnitas. La empresa busca consolidar su liderazgo en un sector donde la promesa tecnológica sigue siendo enorme, pero donde la materialización de esa promesa permanece en el terreno de lo incierto.

**Implicaciones y perspectivas**

La salida a bolsa de IQM representa un momento significativo para la industria cuántica europea, que busca competir con el dominio estadounidense en este campo emergente. La honestidad de la empresa sobre las incertidumbres tecnológicas contrasta con el optimismo a menudo exagerado de otras empresas tecnológicas en sus debuts bursátiles.

El compromiso del Departamento de Energía de Estados Unidos para 2028 establece un plazo concreto que podría servir como punto de referencia para la industria. Si se cumple, podría validar las inversiones masivas en el sector y acelerar la adopción comercial. Si no se cumple, podría generar escepticismo entre inversores y clientes potenciales.

Para IQM, el desafío inmediato será demostrar que puede convertir su creciente base de clientes en ingresos sostenibles mientras la tecnología madura. La empresa deberá equilibrar las expectativas de los accionistas públicos con la realidad de que la computación cuántica útil a gran escala podría estar todavía a años de distancia, o como la propia empresa admite, podría no materializarse nunca en la forma actualmente imaginada.

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