

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Gebreyesus, calificaron este martes de exitosa la operación de evacuación del crucero MV Hondius afectado por un brote de hantavirus, aunque advirtieron que la crisis sanitaria no ha terminado. La operación, que permitió desembarcar a 125 personas en Tenerife, ha generado una fuerte confrontación política entre el Gobierno central y las autoridades canarias, mientras se confirma un total de 10 casos positivos y se espera la aparición de nuevos contagios.
El presidente español Pedro Sánchez y el director general de la OMS, Tedros Adhanom Gebreyesus, comparecieron conjuntamente este martes en el Palacio de la Moncloa para valorar la gestión de la crisis sanitaria desatada por el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, que culminó con la evacuación de todos los pasajeros en el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife.
Según Tedros, todos los pasajeros que transitaron por el crucero, incluidos los 30 que desembarcaron antes de llegar a Canarias en otros puertos, ya están localizados y monitorizados, "incluso los que bajaron en los lugares más remotos", según declaró. El director de la OMS explicó que se esperan algunos positivos adicionales a los 10 casos ya confirmados debido al largo periodo de incubación del virus, aunque descartó la posibilidad de un brote mayor y subrayó que el riesgo para la población general sigue siendo bajo.
La OMS ha establecido que los evacuados deberán cumplir una cuarentena de 42 días desde el 10 de mayo, no desde el 6 como había anunciado inicialmente el Ministerio de Sanidad español, según precisó Tedros. Esta fecha marca el inicio oficial del periodo de aislamiento, que se extenderá hasta el 21 de junio.
Sánchez defendió la decisión de acoger el crucero en territorio español basándose en tres argumentos: la responsabilidad legal recogida en el artículo 44 del Reglamento Sanitario Internacional, la obligación moral con las familias de los turistas y trabajadores afectados, entre ellos compatriotas españoles, y la voluntad de mostrar que España es una sociedad comprometida con la cooperación internacional.
"Este mundo no necesita más egoísmo ni más miedo. Lo que necesita son países solidarios que sepan dar un paso al frente", afirmó el presidente español, quien criticó a quienes recomendaron o exigieron ignorar la petición de ayuda, así como a quienes "guardaron un silencio interesado y se pusieron de perfil", aunque evitó confrontar directamente con el presidente canario, Fernando Clavijo, que se opuso al desembarco.
El jefe del Ejecutivo español recordó que el Gobierno recibió el 5 de mayo una llamada de auxilio de la OMS, la Unión Europea y más de 23 gobiernos que pedían ayuda para repatriar a un grupo de personas amenazadas por el brote. España aceptó la petición esa misma tarde y comunicó oficialmente a la OMS que acogería a los afectados en Tenerife, "el primer puerto apto" que el barco encontraba en su ruta, según los expertos del organismo internacional.
Tedros explicó que inicialmente se contactó con el Gobierno de Cabo Verde, el país más cercano al buque, pero pronto se dieron cuenta de que la situación excedía la capacidad de este país para gestionar el desembarco completo y la repatriación de todos los pasajeros. Por ese motivo, el director de la OMS escribió a Sánchez para preguntarle si España aceptaría el barco, a lo que el Gobierno español respondió "inmediatamente" de forma afirmativa.
"Durante la última semana, España y la OMS han trabajado conjuntamente, bajo liderazgo español, junto con el Gobierno de Países Bajos y el operador del buque, para coordinar y ejecutar la operación", señaló Tedros, quien agradeció a España que no solo cumpliera la obligación legal en virtud del derecho internacional, sino también que ejerciera una obligación moral de solidaridad, compasión y humanidad.
El Ministerio de Sanidad español confirmó que el ciudadano estadounidense que había dado "positivo débil" en un primer análisis realizado en Cabo Verde y que luego dio negativo en un segundo test, ha resultado finalmente negativo. Sin embargo, la segunda PCR realizada al pasajero español del MV Hondius ha dado positiva, confirmando que está infectado. El paciente presentó febrícula y síntomas respiratorios leves, aunque se encuentra estable y sin empeoramiento clínico evidente, según las autoridades sanitarias. Los otros 13 españoles han dado negativo en las pruebas y permanecen en cuarentena en el hospital Gómez Ulla de Madrid.
Una pasajera francesa de 65 años se encuentra en estado grave en un hospital de París, donde su vida depende de un pulmón artificial, según informaron las autoridades francesas. Xavier Lescure, especialista en enfermedades infecciosas del Hospital Bichat Claude Bernard, explicó que la paciente presenta "la forma más grave del cuadro cardiopulmonar" y recibe oxigenación artificial, pulmón artificial y derivación sanguínea.
La Agencia Europea del Medicamento ha activado su Grupo de Trabajo de Emergencias para investigar y "mapear a los desarrolladores de medicamentos, especialmente de antivirales, anticuerpos monoclonales y vacunas contra los hantavirus" como parte de sus actividades de preparación frente al brote. La agencia aseguró en un comunicado que está "preparada para apoyar el desarrollo y la evaluación regulatoria de vacunas y terapias contra los hantavirus" y advirtió contra la desinformación que circula en línea y que "vincula falsamente la infección por hantavirus con la vacunación contra el COVID-19".
La operación ha generado una fuerte tensión política en España. La ministra de Sanidad, Mónica García, defendió que "España ha proyectado una imagen de país serio y preparado" y aseguró que cuando el buque llegó a España "no había ninguna persona que tuviera síntomas". García respondió así a las acusaciones del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, quien acusó al Gobierno de haber ocultado los contagios, específicamente el del estadounidense al que se realizó una prueba en Cabo Verde que dio un falso positivo.
"En Cabo Verde se le hicieron dos pruebas al ciudadano estadounidense, una que fue positiva no concluyente y otra que fue negativa. Esa prueba se le ha vuelto a repetir, y es negativa", zanjó la ministra. "El que niegue esto y haga acusaciones políticas, una de dos: o no quería que saliera bien el operativo o quiere sacar rédito político", afirmó, defendiendo la "diligencia y transparencia" de la actuación del Gobierno.
El senador de Coalición Canaria Pedro Manuel Sanginés insistió en que ha quedado "demostrado" que la ministra y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, "ocultaron información, como sabía Estados Unidos". "Eso es una deslealtad intolerable con Canarias que no vamos a olvidar", declaró. Ante esta acusación, García respondió que lo que desde el Gobierno central no se va a olvidar es "a quienes han intentado boicotear la operación".
Clavijo afirmó en el Parlamento canario que el Gobierno central sabía que había contagiados en el buque y que esa información "era determinante", calificando la situación como un "día triste" para Canarias y para la "democracia" porque la lealtad institucional, la buena fe y el buen hacer "ha sido quebrado".
La oposición española también ha exigido explicaciones. El vicesecretario de Política Autonómica y Municipal del Partido Popular, Elías Bendodo, cuestionó por qué el dispositivo no se ejecutó en Cabo Verde y tuvo que realizarse en Canarias. "Lo que se ha hecho, desembarcar a las personas y subirlas a un avión, se podría haber hecho allí", afirmó. El presidente de Vox, Santiago Abascal, acusó a Sánchez de utilizar la crisis sanitaria como "cortina de humo" para no hablar de presuntos casos de corrupción que cercan a su Gobierno.
A nivel internacional, las autoridades de varios países han implementado medidas de seguimiento. En Francia, todos los ciudadanos que estuvieron en contacto con el hantavirus fueron hospitalizados o están en camino de estarlo, según la ministra de Sanidad francesa, Stéphanie Rist. Ocho franceses que volaron con la neerlandesa fallecida desde la isla de Santa Elena hasta Johannesburgo han sido hospitalizados, y otros catorce que volaron el 25 de abril desde Johannesburgo hasta Ámsterdam han sido identificados y están siendo hospitalizados.
En Países Bajos, doce trabajadores sanitarios del centro médico universitario Radboudumc en Nijmegen han sido puestos en cuarentena preventiva tras seguir un procedimiento incorrecto con un paciente con hantavirus. El hospital informó que para la extracción de sangre se siguió un procedimiento estándar en lugar del protocolo más estricto requerido, y que tampoco se siguieron las normativas internacionales más recientes al desechar la orina del paciente. El personal permanecerá en cuarentena preventiva durante seis semanas, "aunque el riesgo de contagio sea bajo".
En Suecia, un segundo ciudadano que pudo estar en contacto con el hantavirus ha sido colocado en aislamiento domiciliario. Se trata de una persona que voló en un avión desde Johannesburgo en un asiento cercano al que ocupaba un viajero infectado, según el epidemiólogo Erik Sturegard, de la Agencia de Seguridad Pública, quien reconoció que el riesgo de contagio es "bajo".
En Italia, las autoridades analizarán muestras biológicas de un joven de la región de Calabria que estaba en cuarentena por hantavirus después de haber coincidido en el avión en Johannesburgo con la mujer que falleció posteriormente por la enfermedad. El Instituto Nacional Lazzaro Spallanzani de Roma recibirá las muestras para su análisis.
El crucero MV Hondius continúa su travesía hacia Rotterdam con 27 ocupantes a bordo, 25 tripulantes y dos sanitarios, todos ellos asintomáticos según informó Oceanwide Expeditions. Se prevé que el buque llegue a Rotterdam el domingo 17 o el lunes 18 de mayo. A su llegada, toda la tripulación desembarcará y deberá cumplir con los protocolos de cuarentena establecidos por las autoridades de Países Bajos y el Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente. Tras el desembarque, el buque será sometido a un proceso exhaustivo de limpieza y desinfección.
Las autoridades sanitarias nacionales de Argentina creen que el origen del brote se encuentra en un vertedero en las afueras de Ushuaia, en el extremo sur del país, donde la pareja holandesa considerada el origen de la cadena de contagio se habría expuesto al virus durante una excursión de observación de aves. Sin embargo, la región de Ushuaia ha rechazado estas afirmaciones. Juan Facundo Petrina, director de epidemiología de la provincia, declaró que se enteraron de las sospechas a través de informes de los medios de comunicación y afirmó: "Creo que nos enfrentamos a una campaña de desprestigio contra este destino".
El hantavirus de tipo Andes es transmitido principalmente por el Oligoryzomys longicaudatus, conocido como rata arrocera pigmea de cola larga, un pequeño roedor silvestre de color marrón claro que habita en Chile y el sur de Argentina. Este animal, que pesa menos de 30 gramos y cuya cola puede medir el doble que el resto de su cuerpo, es el reservorio natural de la cepa andina. Los animales infectados no desarrollan la enfermedad, aunque algunos estudios sugieren que el virus reduce su esperanza de vida, estimada en un año.
La presidenta del Consejo Mundial de Viajes y Turismo, Gloria Guevara, descartó que el sector de los cruceros sufra una "crisis reputacional" a raíz del brote, afirmando que la situación "está bajo control" y que se están siguiendo los protocolos sanitarios adecuados. "No es el primer brote que existe y tampoco será el último; lo importante es que sabemos cómo manejar estas situaciones", señaló durante la presentación del Reporte de Impacto Económico del sector turístico en Madrid.
La crisis del MV Hondius ha puesto de manifiesto las tensiones entre la cooperación internacional en materia de salud pública y las preocupaciones locales sobre los riesgos sanitarios. Mientras el Gobierno español y la OMS celebran el éxito de la operación como ejemplo de solidaridad internacional, las autoridades canarias y parte de la oposición política cuestionan la gestión y la transparencia del proceso. La evolución de los casos confirmados y la aparición de posibles nuevos contagios en las próximas semanas determinarán si las medidas adoptadas han sido suficientes para contener el brote.