Estados Unidos acusa a tres rusos de dirigir plataformas de alojamiento web que facilitaron ciberataques por 62 millones de dólares
Fiscales estadounidenses acusaron a tres ciudadanos rusos residentes en San Petersburgo de piratería informática, conspiración y lavado de dinero por dirigir dos plataformas de alojamiento web que proporcionaron infraestructura a criminales cibernéticos y hackers respaldados por estados para ejecutar ataques que causaron decenas de millones de dólares en daños a empresas estadounidenses. Los acusados, Alexander Volosovik, Kirill Zatolokin y Yulia Pankova, operaban Media Land y ML.Cloud, servicios descritos como alojamiento web "a prueba de balas" diseñados específicamente para proteger a sus clientes de acciones de cumplimiento de la ley.
Los tres rusos fueron acusados inicialmente en 2024, pero la acusación formal se hizo pública esta semana, según informó TechCrunch. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos había sancionado previamente a Media Land y ML.Cloud por permitir que grupos de ransomware, incluyendo LockBit, BlackSuit y Play, utilizaran su infraestructura para operaciones criminales. Las sanciones económicas impiden que ciudadanos estadounidenses y empresas estadounidenses realicen transacciones con los acusados o sus compañías.
Según los fiscales, los hackers utilizaron estas plataformas de alojamiento para lanzar ataques de denegación de servicio distribuido diseñados para desconectar sitios web y servicios en línea, ejecutar ataques de phishing y llevar a cabo ciberataques contra infraestructura crítica en Estados Unidos. Los ataques se dirigieron contra docenas de empresas estadounidenses distribuidas en más de 20 estados, generando aproximadamente 62 millones de dólares en ganancias procedentes de actividades cibercriminales.
El Departamento de Justicia señaló que al ofrecer sus servicios como proveedor de alojamiento web "a prueba de balas", las compañías buscaban deliberadamente proteger a sus clientes de demandas de cumplimiento de la ley y acciones de desmantelamiento de infraestructura. Este modelo de negocio permitía que criminales cibernéticos operaran con relativa impunidad, sabiendo que sus operaciones estaban alojadas en servidores específicamente diseñados para evadir la supervisión de las autoridades.
Los expertos consideran poco probable que los sospechosos sean capturados en el corto plazo, dado que los acusados residen en Rusia, donde las extradiciones hacia Estados Unidos son raras. Rusia es conocida por proteger a sus ciudadanos de solicitudes de extradición del extranjero, aunque las autoridades estadounidenses han logrado arrestar a sospechosos de alto valor cuando viajan a países con acuerdos diplomáticos con Estados Unidos.
En un comunicado, A. Tysen Duva, Fiscal General Asistente de Estados Unidos, afirmó que las acciones de estas plataformas de alojamiento "ponen en riesgo al público estadounidense", añadiendo: "Continuaremos desmantelando estas redes y protegiendo nuestra infraestructura crítica de cibercriminales dentro y fuera del país".
Este caso refleja la creciente sofisticación de la infraestructura cibercriminal internacional y los desafíos que enfrentan las autoridades estadounidenses para combatir amenazas que operan desde jurisdicciones hostiles o no cooperativas. Los ataques facilitados por Media Land y ML.Cloud afectaron sectores críticos de la economía estadounidense, demostrando cómo la infraestructura de alojamiento web puede convertirse en una herramienta fundamental para operaciones cibercriminales a gran escala.

