Las emisiones de carbono de Microsoft, Amazon y Google se disparan por la construcción masiva de centros de datos para inteligencia artificial
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Las emisiones de carbono de Microsoft, Amazon y Google se disparan por la construcción masiva de centros de datos para inteligencia artificial

Las tres mayores empresas tecnológicas del mundo han aumentado sus emisiones de carbono en casi una quinta parte durante el último año, alcanzando 119 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente, cifra que representa aproximadamente un tercio de las emisiones anuales de Francia. Este incremento, impulsado principalmente por la expansión acelerada de infraestructura de centros de datos para entrenar y operar sistemas de inteligencia artificial, marca un giro drástico en los compromisos climáticos que estas empresas han mantenido durante años.

TECNOLOGÍA11 JUL 2026

Microsoft, Amazon y Google reportaron aumentos significativos en sus emisiones de carbono en sus informes de sostenibilidad publicados en las últimas semanas. En el año fiscal que terminó en marzo de 2026, las tres compañías emitieron colectivamente 119 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono equivalente (mTCO₂e), comparado con aproximadamente 101 millones de mTCO₂e el año anterior, según reportes de The Guardian.

Microsoft registró un aumento del 25% en sus emisiones hasta alcanzar 20 millones de mTCO₂e, cifra que la empresa atribuyó directamente a la "expansión de su infraestructura de centros de datos". Google reportó un incremento del 18% en sus emisiones, que la compañía vinculó a "aumentos en actividades de cadena de suministro que apoyaron la rápida expansión de nuestro negocio". Amazon, por su parte, documentó un aumento general del 16% en emisiones, con un incremento del 20% específicamente en emisiones de cadena de suministro relacionadas con la construcción de centros de datos, aunque la empresa continuó enmarcando estos números como "progreso" hacia su objetivo de cero emisiones netas en 2040.

Para contextualizar la magnitud de estas cifras, las 119 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente emitidas por estas tres empresas representan aproximadamente un tercio de las emisiones anuales de Francia. El año anterior, las emisiones combinadas de estas compañías fueron de aproximadamente 101 millones de mTCO₂e, equivalentes a las emisiones de 2024 de Czechia.

El aumento en las emisiones de carbono está directamente correlacionado con la inversión masiva en inteligencia artificial. Según Shaolei Ren, profesor de ingeniería eléctrica en la Universidad de California, Riverside, "los aumentos en las emisiones totales de carbono están fuertemente correlacionados con la inversión en inteligencia artificial de estas empresas". Las tres compañías están invirtiendo miles de millones de dólares en la construcción de centros de datos para entrenar y operar sistemas de inteligencia artificial, desde ubicaciones en Noruega hasta el norte de Inglaterra.

Se espera que las empresas tecnológicas mundiales gasten 765 mil millones de dólares (570 mil millones de libras esterlinas) este año, principalmente en la construcción de centros de datos para inteligencia artificial. La consultora inmobiliaria estadounidense JLL proyecta que aproximadamente 1.200 centros de datos serán construidos globalmente entre ahora y 2030, con la demanda impulsada abrumadoramente por la inteligencia artificial.

Este aumento representa un cambio drástico respecto a los años anteriores. Antes de este año, las emisiones de Microsoft parecían haberse estabilizado en 16 millones de mTCO₂e durante 2023 y 2024. Sin embargo, la demanda explosiva de servicios en la nube, incluyendo almacenamiento de datos y ejecución de servidores a través de internet para entrenar y operar chatbots y otros productos de inteligencia artificial, ha revertido esta tendencia.

A pesar de estos aumentos, las tres empresas mantienen públicamente sus compromisos climáticos: Google y Microsoft afirman que alcanzarán cero emisiones netas en 2030, mientras que Amazon se propone lograrlo en 2040. Sin embargo, estos objetivos ahora enfrentan desafíos significativos dado el ritmo actual de expansión de infraestructura.

Cecilia Rikap, profesora de economía en University College London, cuestionó la credibilidad de estos compromisos climáticos. "Las afirmaciones de Microsoft, Amazon y Google sobre que sus nubes son ecológicamente amigables y sostenibles son una estrategia de marketing. Los gobiernos deberían recordar estas huellas de carbono en expansión cuando estas mismas empresas ofrecen soluciones para abordar la crisis ecológica con inteligencia artificial", señaló Rikap.

Rikap también destacó un aspecto adicional del problema: "A medida que la migración a sus nubes se expande, y las empresas almacenan datos y entrenan y utilizan modelos de inteligencia artificial y todo tipo de tecnologías digitales, estas otras empresas están externalizando su propia huella de carbono digital e de inteligencia artificial a los gigantes de la nube. Básicamente, cambiar a la nube ayuda a otras corporaciones a ocultar su huella ambiental".

El impacto energético de esta expansión es considerable. El Instituto Uptime, que califica e inspecciona centros de datos, estima que los grandes proyectos de centros de datos anunciados el año pasado consumirían el 1,3% del uso mundial de electricidad, lo que representa casi una duplicación de la demanda actual de centros de datos. La mayoría de esa nueva demanda de energía provendrá de proyectos estadounidenses.

Un desafío adicional ha surgido en los mercados de compensación de carbono. Según el informe de sostenibilidad de Microsoft, hay menos créditos de carbono disponibles en los mercados globales para compensar sus emisiones. Shaolei Ren señaló que "aunque las empresas están invirtiendo activamente o comprando créditos de carbono, la cifra sugiere una posible falta de suministro de créditos en el mercado de carbono para satisfacer las necesidades de las empresas tecnológicas. Mientras que todos hablan sobre la falta de bienes físicos e infraestructura como energía, también puede haber una falta de bienes virtuales: créditos de carbono".

Google reportó un aspecto positivo en su informe: sus sistemas de inteligencia artificial han generado soluciones que ya han ayudado a reducir emisiones en otros lugares en 41 millones de toneladas de dióxido de carbono el año pasado. Sin embargo, este beneficio no compensa el aumento en las emisiones directas de la empresa.

Las implicaciones de esta tendencia son profundas. La carrera global por construir infraestructura de inteligencia artificial está generando una demanda de energía sin precedentes, con consecuencias climáticas significativas. Mientras que las empresas tecnológicas continúan promocionando sus compromisos con la sostenibilidad, la realidad de sus operaciones muestra un aumento acelerado en las emisiones de carbono. La disponibilidad limitada de créditos de carbono en los mercados globales sugiere que estas empresas pueden enfrentar dificultades crecientes para cumplir con sus objetivos de cero emisiones netas en los plazos establecidos.

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Las tres mayores empresas tecnológicas del mundo han aumentado sus emisiones de carbono en casi una quinta parte durante el último año, alcanzando 119 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente, cifra que representa aproximadamente un tercio de las emisiones anuales de Francia. Este incremento, impulsado principalmente por la expansión acelerada de infraestructura de centros de datos para entrenar y operar sistemas de inteligencia artificial, marca un giro drástico en los compromisos climáticos que estas empresas han mantenido durante años.

11 jul 2026
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Microsoft, Amazon y Google reportaron aumentos significativos en sus emisiones de carbono en sus informes de sostenibilidad publicados en las últimas semanas. En el año fiscal que terminó en marzo de 2026, las tres compañías emitieron colectivamente 119 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono equivalente (mTCO₂e), comparado con aproximadamente 101 millones de mTCO₂e el año anterior, según reportes de The Guardian.

Microsoft registró un aumento del 25% en sus emisiones hasta alcanzar 20 millones de mTCO₂e, cifra que la empresa atribuyó directamente a la "expansión de su infraestructura de centros de datos". Google reportó un incremento del 18% en sus emisiones, que la compañía vinculó a "aumentos en actividades de cadena de suministro que apoyaron la rápida expansión de nuestro negocio". Amazon, por su parte, documentó un aumento general del 16% en emisiones, con un incremento del 20% específicamente en emisiones de cadena de suministro relacionadas con la construcción de centros de datos, aunque la empresa continuó enmarcando estos números como "progreso" hacia su objetivo de cero emisiones netas en 2040.

Para contextualizar la magnitud de estas cifras, las 119 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente emitidas por estas tres empresas representan aproximadamente un tercio de las emisiones anuales de Francia. El año anterior, las emisiones combinadas de estas compañías fueron de aproximadamente 101 millones de mTCO₂e, equivalentes a las emisiones de 2024 de Czechia.

El aumento en las emisiones de carbono está directamente correlacionado con la inversión masiva en inteligencia artificial. Según Shaolei Ren, profesor de ingeniería eléctrica en la Universidad de California, Riverside, "los aumentos en las emisiones totales de carbono están fuertemente correlacionados con la inversión en inteligencia artificial de estas empresas". Las tres compañías están invirtiendo miles de millones de dólares en la construcción de centros de datos para entrenar y operar sistemas de inteligencia artificial, desde ubicaciones en Noruega hasta el norte de Inglaterra.

Se espera que las empresas tecnológicas mundiales gasten 765 mil millones de dólares (570 mil millones de libras esterlinas) este año, principalmente en la construcción de centros de datos para inteligencia artificial. La consultora inmobiliaria estadounidense JLL proyecta que aproximadamente 1.200 centros de datos serán construidos globalmente entre ahora y 2030, con la demanda impulsada abrumadoramente por la inteligencia artificial.

Este aumento representa un cambio drástico respecto a los años anteriores. Antes de este año, las emisiones de Microsoft parecían haberse estabilizado en 16 millones de mTCO₂e durante 2023 y 2024. Sin embargo, la demanda explosiva de servicios en la nube, incluyendo almacenamiento de datos y ejecución de servidores a través de internet para entrenar y operar chatbots y otros productos de inteligencia artificial, ha revertido esta tendencia.

A pesar de estos aumentos, las tres empresas mantienen públicamente sus compromisos climáticos: Google y Microsoft afirman que alcanzarán cero emisiones netas en 2030, mientras que Amazon se propone lograrlo en 2040. Sin embargo, estos objetivos ahora enfrentan desafíos significativos dado el ritmo actual de expansión de infraestructura.

Cecilia Rikap, profesora de economía en University College London, cuestionó la credibilidad de estos compromisos climáticos. "Las afirmaciones de Microsoft, Amazon y Google sobre que sus nubes son ecológicamente amigables y sostenibles son una estrategia de marketing. Los gobiernos deberían recordar estas huellas de carbono en expansión cuando estas mismas empresas ofrecen soluciones para abordar la crisis ecológica con inteligencia artificial", señaló Rikap.

Rikap también destacó un aspecto adicional del problema: "A medida que la migración a sus nubes se expande, y las empresas almacenan datos y entrenan y utilizan modelos de inteligencia artificial y todo tipo de tecnologías digitales, estas otras empresas están externalizando su propia huella de carbono digital e de inteligencia artificial a los gigantes de la nube. Básicamente, cambiar a la nube ayuda a otras corporaciones a ocultar su huella ambiental".

El impacto energético de esta expansión es considerable. El Instituto Uptime, que califica e inspecciona centros de datos, estima que los grandes proyectos de centros de datos anunciados el año pasado consumirían el 1,3% del uso mundial de electricidad, lo que representa casi una duplicación de la demanda actual de centros de datos. La mayoría de esa nueva demanda de energía provendrá de proyectos estadounidenses.

Un desafío adicional ha surgido en los mercados de compensación de carbono. Según el informe de sostenibilidad de Microsoft, hay menos créditos de carbono disponibles en los mercados globales para compensar sus emisiones. Shaolei Ren señaló que "aunque las empresas están invirtiendo activamente o comprando créditos de carbono, la cifra sugiere una posible falta de suministro de créditos en el mercado de carbono para satisfacer las necesidades de las empresas tecnológicas. Mientras que todos hablan sobre la falta de bienes físicos e infraestructura como energía, también puede haber una falta de bienes virtuales: créditos de carbono".

Google reportó un aspecto positivo en su informe: sus sistemas de inteligencia artificial han generado soluciones que ya han ayudado a reducir emisiones en otros lugares en 41 millones de toneladas de dióxido de carbono el año pasado. Sin embargo, este beneficio no compensa el aumento en las emisiones directas de la empresa.

Las implicaciones de esta tendencia son profundas. La carrera global por construir infraestructura de inteligencia artificial está generando una demanda de energía sin precedentes, con consecuencias climáticas significativas. Mientras que las empresas tecnológicas continúan promocionando sus compromisos con la sostenibilidad, la realidad de sus operaciones muestra un aumento acelerado en las emisiones de carbono. La disponibilidad limitada de créditos de carbono en los mercados globales sugiere que estas empresas pueden enfrentar dificultades crecientes para cumplir con sus objetivos de cero emisiones netas en los plazos establecidos.

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