El 4 de junio de 1976, los Sex Pistols tocaron ante apenas 28 espectadores en el Lesser Free Trade Hall de Mánchester, según los archivos municipales de la ciudad británica. Aquel concierto, calificado por la revista NME como "el evento musical más importante de todos los tiempos", marcó el nacimiento del punk y transformó la música popular para siempre, pese a que menos personas lo vieron en directo que las que asisten cada noche a los conciertos de Bad Bunny en Madrid.