Nintendo, Sony y Microsoft aumentan precios de sus consolas por escasez de componentes
Negocios

Nintendo, Sony y Microsoft aumentan precios de sus consolas por escasez de componentes

Las compañías de videojuegos Nintendo, Sony y Microsoft han anunciado incrementos en los precios de sus consolas, con Nintendo Switch 2 pasando de 469,99 a 499,99 euros, mientras que PlayStation 5 y Xbox Series X también han subido sus precios, lo que refleja una tendencia preocupante en el mercado de los videojuegos.

NEGOCIOS14 MAY 2026

El pasado lunes, Nintendo anunció un aumento en el precio de su consola más reciente, la Nintendo Switch 2, que pasará de 469,99 a 499,99 euros a partir de septiembre de 2026. Este anuncio se suma a las subidas de precios ya implementadas por Sony y Microsoft. En abril de 2025, Sony incrementó el precio de la PlayStation 5 de 499,99 euros a 549,99 euros, y un mes después, Microsoft anunció que la Xbox Series X pasaría de 549,99 a 599,99 euros, mientras que la Xbox Series S aumentó de 349,99 a 399,99 euros. Históricamente, los precios de las consolas tienden a bajar con el tiempo, pero esta tendencia ha cambiado drásticamente en la actual generación de consolas. Según Manuel Gimeno Llidó, economista especializado en videojuegos, varios factores han contribuido a esta situación, incluyendo la inflación, la escasez de componentes, la crisis logística derivada de la pandemia y el creciente impacto de la inteligencia artificial en la industria tecnológica. La escasez de memoria RAM, un componente esencial para la fabricación de hardware moderno, ha sido un factor clave. La producción tecnológica mundial se ha desviado hacia la inteligencia artificial, lo que ha reducido la disponibilidad de componentes para el mercado de consumo tradicional. Además, la debilidad del yen frente al dólar ha afectado a las empresas japonesas, como Nintendo, que deben comprar componentes en dólares. Gimeno Llidó advierte que si los precios de las consolas se mantienen, la próxima generación, como la PlayStation 6, podría costar más de 1.000 euros en su lanzamiento, lo que haría que el consumo de videojuegos se volviera prohibitivo. Por otro lado, Jaume Esteve, experto en videojuegos, señala que el aumento de precios podría alejar a los consumidores tradicionales y convertir las consolas en productos premium, mientras que el acceso masivo a los videojuegos se trasladaría a dispositivos móviles y modelos gratuitos. La industria de los videojuegos, que mueve 190.000 millones de euros al año y cuenta con 3.300 millones de jugadores, enfrenta un futuro incierto, donde la escalada de precios podría tener un impacto significativo en el consumo y la accesibilidad de los videojuegos.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE NEGOCIOS