

El ministro de Comercio neerlandés Sjoerd Sjoerdsma viajó a Washington esta semana para reunirse con el secretario de Comercio estadounidense Howard Lutnick y miembros del Congreso con el objetivo de oponerse a la Ley MATCH, una propuesta legislativa que prohibiría a los fabricantes chinos de chips acceder a equipos semiconductores occidentales y que afectaría especialmente a ASML, la empresa más valiosa de Europa y único fabricante mundial de máquinas de litografía sofisticadas utilizadas para producir chips de inteligencia artificial de última generación.
La visita diplomática representa un movimiento excepcional de los Países Bajos para defender sus intereses económicos frente a la creciente guerra tecnológica entre Estados Unidos y China. "Es excepcional que venga aquí para exponer ampliamente nuestras preocupaciones al Congreso", dijo Sjoerdsma a Bloomberg tras las reuniones, según reportó TechCrunch. "Las apuestas para los Países Bajos pueden ser muy altas", añadió el ministro.
ASML, con sede en los Países Bajos, es la única compañía en el mundo que fabrica las máquinas de litografía sofisticadas necesarias para producir chips de inteligencia artificial de vanguardia. China representa el 19% de las ventas netas de sistemas de ASML, según los datos proporcionados por la empresa.
La Ley MATCH, introducida en abril de 2026, iría más allá de los controles existentes al extender las restricciones a las máquinas de inmersión ultravioleta profunda de ASML, además de la prohibición de larga data sobre sus herramientas más avanzadas de ultravioleta extremo, conocidas como EUV, que ya no pueden llegar a China.
Según explicó el director ejecutivo de ASML, Christophe Fouquet, a TechCrunch en mayo, lo que China puede comprar actualmente son herramientas de ultravioleta profunda de generación anterior, equipos que se enviaron por primera vez hace aproximadamente una década. Son precisamente estas máquinas las que la Ley MATCH ahora relegaría como prohibidas.
El proyecto de ley aún no ha enfrentado una votación completa en la Cámara de Representantes o el Senado de Estados Unidos. Bloomberg señala que probablemente necesitaría incorporarse a un paquete legislativo más amplio para ser aprobado.
La confrontación pone de manifiesto las tensiones crecientes entre los aliados occidentales sobre cómo manejar las restricciones tecnológicas hacia China. Mientras Estados Unidos busca endurecer los controles sobre la transferencia de tecnología de semiconductores a Beijing, los países europeos con importantes intereses comerciales en el mercado chino enfrentan presiones económicas significativas.
Para ASML, la aprobación de la Ley MATCH representaría un golpe considerable a sus operaciones, dado que casi una quinta parte de sus ventas dependen del mercado chino. La empresa neerlandesa se encuentra en una posición única en la cadena de suministro global de semiconductores, al ser el monopolio de facto en la fabricación de equipos de litografía avanzada, lo que la convierte en un punto focal de las disputas geopolíticas sobre tecnología.
La visita de Sjoerdsma a Washington subraya la disposición de los Países Bajos a defender activamente los intereses de su empresa más valiosa y, por extensión, de su economía nacional, incluso cuando esto implica oponerse públicamente a la política exterior estadounidense en materia tecnológica.