

El director surcoreano Park Chan-wook asumió la presidencia del jurado de la 79ª edición del Festival de Cannes, que se celebra en mayo de 2026, liderando un panel que incluye al guionista Paul Laverty, el cineasta chileno Diego Céspedes, la actriz Demi Moore y el actor sueco Stellan Skarsgård. Durante la conferencia de prensa inaugural, los jurados dejaron claro su compromiso con el cine político y la diversidad, rechazando la idea de separar arte y política, según reportó The Film Experience.
Park Chan-wook, quien ya había sido jurado en Cannes en 2017 bajo la presidencia de Pedro Almodóvar, reveló que inicialmente dudó en aceptar el cargo debido al estrés que implica la responsabilidad. "Cuando escuché la noticia y se lo conté a mi esposa, mi primer pensamiento fue que tal vez no debería hacerlo. Pasé unos cinco minutos pensando seriamente si estaba listo para la responsabilidad", dijo el director surcoreano, según The Film Experience. Sin embargo, reflexionó sobre su historia con el festival —proyectando sus películas y recibiendo premios— y decidió que era momento de devolver algo a Cannes.
La conferencia de prensa reveló un jurado preparado para abordar temas políticamente sensibles, en contraste con la turbulencia experimentada en el Festival de Berlín a principios de 2026. Los temas de política, Gaza, inteligencia artificial y representación fueron abordados con notable inteligencia por los jurados, según el medio especializado.
Park Chan-wook rechazó explícitamente la división entre arte y política. "No creo que la política y el arte deban estar divididos. Es un concepto extraño imaginarlos en conflicto entre sí. Solo porque una obra de arte contenga una declaración política no la convierte en enemiga del arte", afirmó el director. Añadió que si un mensaje político no se expresa artísticamente, simplemente se convierte en propaganda, pero que no ve el arte y la política como conceptos opuestos mientras algo esté expresado artísticamente.
Paul Laverty, guionista habitual del director Ken Loach, se posicionó rápidamente como la voz más abiertamente política del panel. Laverty argumentó que la idea de un cine "apolítico" es un mito. "Pertenezco a una generación que, lo creas o no, todavía estudió griego. Si vuelves a la raíz de la palabra 'política', a polis, simplemente se refiere a los asuntos de la ciudad, cómo viven los seres humanos juntos", explicó, según The Film Experience. El guionista sostuvo que cada historia contiene cuestiones de poder, valores y relaciones humanas, y que quienes afirman ser "apolíticos" son a menudo los más políticos sin darse cuenta.
Diego Céspedes, cineasta chileno cuyas primeras proyecciones internacionales fueron en Cannes, habló sobre clase social y acceso al cine. "Vengo de un pequeño suburbio de Santiago, y ahora estoy sentado junto a estos increíbles artistas", dijo Céspedes. El director expresó su esperanza de que el cine se vuelva más diverso y que hacer películas no sea algo exclusivo de personas ricas. "Creo que represento esa posibilidad, y espero que sigamos avanzando en esa dirección. Siento que estoy representando no solo a Chile sino a América Latina en su conjunto, y a todos los que vienen de orígenes similares a los míos", afirmó.
Demi Moore, cuya actuación en "The Substance" recibió aclamación en Cannes el año anterior, abordó el tema de la inteligencia artificial y el arte. "Mi instinto es que la resistencia por sí sola no funcionará, porque la IA ya está aquí. Luchar completamente contra ella se siente como pelear una batalla que probablemente no podemos ganar", dijo la actriz, según The Film Experience. Moore argumentó que el camino más valioso es encontrar formas de trabajar junto a la tecnología, pero enfatizó que la IA nunca podrá reemplazar el verdadero arte porque este proviene del alma, del espíritu y de la experiencia humana vivida.
Sobre el impacto de "The Substance" y los cambios para las mujeres en Hollywood, Moore señaló que ha habido un cambio significativo, aunque considera que aún es un trabajo en progreso. "La respuesta a 'The Substance' fue completamente inesperada, especialmente la forma en que comenzó aquí en Cannes. La recepción que recibió la película realmente abrió algo para mí de manera profunda. Fue honestamente un cambio de vida", declaró.
Stellan Skarsgård, actor sueco conocido por su extensa filmografía, respondió con sequedad cuando se le preguntó sobre su momento profesional, revelando que recientemente había sufrido un derrame cerebral. "El impulso en mi paso es un poco limitado en este momento. Tuve un derrame cerebral recientemente, y simplemente subir todas estas escaleras aquí es bastante difícil", dijo el actor.
Park Chan-wook también reflexionó sobre la descentralización del cine mundial y el ascenso del cine coreano. "La primera vez que vine a Cannes fue en 2004, y en ese momento las películas coreanas solo aparecían ocasionalmente en el festival. En solo veinte años, ha cambiado mucho", dijo el director. Atribuyó este cambio no solo al fortalecimiento del cine coreano, sino a que el centro del cine mundial se ha expandido y se ha vuelto más dispuesto a abrazar películas de diferentes países y culturas. Este año, varios filmes coreanos compiten en Cannes, sobre los cuales Park tiene altas expectativas, aunque prometió no mostrar sesgo hacia ellos en su rol como presidente del jurado.
La composición y las declaraciones del jurado sugieren que la Palma de Oro de 2026 podría favorecer películas con contenido político expresado artísticamente, obras que aborden cuestiones de poder y relaciones humanas, y trabajos que representen voces diversas y perspectivas no tradicionales del cine occidental. La apertura del festival marca un contraste deliberado con las controversias de Berlín y establece un tono de compromiso político consciente pero artísticamente fundamentado para la competencia.