

El ministro de Ecosocialismo de Venezuela, Ricardo Molina, anunció que el país compartirá sus acciones para mitigar el cambio climático en la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30) que se celebrará en Belém, Brasil, en noviembre de 2025. Como preparación, el gobierno venezolano organizó el Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, que reunió a delegaciones de movimientos sociales y ambientales de 63 países.
El Congreso Mundial en Defensa de la Madre Tierra, celebrado del 8 al 10 de octubre, concluyó con la publicación de un documento elaborado por movimientos sociales que destaca la necesidad de reformar el sistema económico global para mitigar la crisis climática, según informó Resumen Latinoamericano.
El texto resultante del encuentro señala que el "capitalismo depredador" es responsable de los fenómenos meteorológicos extremos y que los países del Norte global están utilizando la "transición verde" a expensas de las personas del Sur global. Además, el documento enfatiza que el modelo actual genera "desigualdad energética" y que la venta de bonos verdes es una "licencia para que los países ricos contaminen".
En entrevista con Brasil de Fato, días antes del encuentro, Molina anticipó las discusiones y detalló lo que define como un trabajo exitoso de Venezuela en la protección del medio ambiente. "Venezuela propone una visión integral de cómo abordar la crisis climática, no con soluciones paliativas ni con proyectos específicos, sino con una visión sistémica que pueda mejorar las condiciones año tras año y asegurar que la población participe cada vez más en cada una de estas actividades", afirmó el ministro.
Una de las demandas del gobierno brasileño para la COP30 fue la actualización de la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC), documento que forma parte del Acuerdo de París firmado en 2015 y que exige a los gobiernos signatarios establecer objetivos y acciones para reducir las emisiones de combustibles fósiles. Venezuela ya actualizó el texto en 2021 y, según Molina, llegará con objetivos renovados a la conferencia.
"Como gobierno y como pueblo, preparar el borrador es muy sencillo. La tercera actualización está lista y ya forma parte de nuestro plan de gobierno; no hay necesidad de inventar nada. En total, en la segunda actualización, propusimos presentar 37 proyectos importantes de mitigación y 41 proyectos importantes de adaptación a la ONU. Mantendremos este enfoque", explicó el ministro.
Molina destacó que Venezuela es un país "CO2-negativo", es decir, que genera menos CO2 del que captura, gracias a que más del 60% de su superficie territorial está protegida por ley. Sin embargo, reconoció el desafío que representa la transición energética para un país cuya economía depende en gran medida de las exportaciones de petróleo.
Según el ministro, no será posible abandonar los combustibles fósiles a corto plazo, ya que son "la fuente de energía más barata y accesible disponible". También argumentó que la propia comunidad empresarial se opone a la reducción del uso del petróleo, lo que obstaculiza este movimiento.
Uno de los argumentos que utiliza el gobierno venezolano es la forma en que este debate es gestionado por los países industrializados. Para Molina, una parte importante del discurso que impone la transición energética consiste en vender tecnología a países con menor industrialización.
El ministro explicó que Venezuela ha establecido un sistema reflejado en la Gran Misión Madre Tierra, lanzada por el presidente Nicolás Maduro, que aborda la crisis climática de manera integral a través de siete vértices: organización y formación para la vida; siembra para la vida (que incluye la producción de 100 millones de plantas para reforestación hasta 2035); territorio para la vida; clima para la vida (con la instalación de 5.336 estaciones meteorológicas comunitarias); fauna para la vida; saneamiento para la vida; y producción para la vida.
"Resumimos el ecosocialismo como la satisfacción de las necesidades humanas con equidad y profundo respeto por la naturaleza", sintetizó Molina, quien aseguró que estas políticas ya implementadas en Venezuela pueden ser utilizadas como ejemplo por otros países durante la COP30.