

El favorito para convertirse en primer ministro británico, Andy Burnham, presentó este lunes su visión de gobierno basada en una redistribución radical del poder desde Londres hacia las regiones, prometiendo crear un "Número 10 del norte" en Mánchester y "el mayor reequilibrio de poder que este país haya visto". El anuncio llega una semana después de la dimisión de Keir Starmer y tres semanas antes de que Burnham asuma el cargo sin oposición interna.
En un discurso pronunciado en el Museo de Historia Popular de Mánchester, Andy Burnham delineó por primera vez las prioridades de su inminente mandato como primer ministro británico, centrándose en una descentralización sin precedentes del poder político y económico en uno de los países más centralizados de Europa, según informó El País.
Burnham, quien hasta este mes fue alcalde de Mánchester durante nueve años, prometió trasladar al ámbito nacional lo que denominó "manchesterismo", descrito como "una visión de buen crecimiento y rechazo al anticuado modelo del goteo", que sostiene que si la riqueza de las clases más elevadas crece, los beneficios acaban repercutiendo en la sociedad en su conjunto, según El País.
"Imaginaos crecimiento del bueno en todos los códigos postales y esperanza en cada corazón. No lo imaginéis más, hagámoslo realidad", declaró Burnham, quien la semana pasada arrasó en la elección parcial en la circunscripción de Makerfield, cerca de Mánchester, sumando más votos que todos sus oponentes juntos, según El País.
**Un sistema roto que requiere cambio radical**
El futuro primer ministro no escatimó críticas hacia la clase dirigente británica y el modelo institucional vigente. "Esta generación de políticos, incluyéndome a mí, tiene que asumir la responsabilidad. No hemos sido lo suficientemente buenos", condenó Burnham, según El País. "Westminster no ha funcionado para la gente. El sistema está roto, el país no está donde debería estar", añadió.
Sin entrar en medidas concretas, Burnham prometió "cambio radical" y "hacer las cosas de manera diferente", para actuar como el "disyuntor que este país necesita", según El País. Su prioridad fundamental pasa por romper la concentración de poder que, en su opinión, ha lastrado a Reino Unido.
**El "Número 10 del norte" como centro neurálgico**
Una de las propuestas centrales de Burnham es la creación de un "Número 10 del norte", una unidad administrativa vinculada directamente a la oficina del primer ministro que se ubicará en Mánchester, según informó Time. "El Número 10 del norte será el centro neurálgico de un Reino Unido renovado, el conducto a partir del que redistribuir el poder", proclamó Burnham en su comparecencia, según El País.
"Voy a dar a Gran Bretaña el disyuntor que necesita, construyendo una política más colaborativa en Westminster, sacando el poder del centro y poniéndolo en manos de las personas y lugares que mejor puedan usarlo", dijo Burnham, según Time. "Los días de Whitehall luchando contra el traspaso de poderes han llegado su fin", avanzó, según El País.
Aunque tendrá su sede en Mánchester, Burnham indicó que su propósito sería empoderar regiones a través del norte de Inglaterra, desde las Midlands hasta Yorkshire, según Time. "Coordinará todas las partes del gobierno a nivel nacional y local para acordar una estrategia económica a largo plazo y ayudar a todos los lugares a establecer nuevas ambiciones de crecimiento", prometió Burnham, según Time.
Además, se comprometió a que cada departamento y agencia gubernamental estaría obligado a "apoyar a las autoridades estratégicas y locales con personal y recursos", según Time. También prometió "ofrecer nuevas oportunidades para extender la devolución en Escocia, Gales e Irlanda del Norte llevando el poder más profundamente hacia abajo", aunque no dio más detalles, según Time.
**El contexto de la centralización británica**
El argumento a favor de la descentralización tiene fundamento en datos concretos. Reino Unido está considerado como la potencia avanzada más centralizada, con solo un quinto del gasto público ejecutado por instituciones no estatales, frente al 51 por ciento en el caso de España o el 40 por ciento en Alemania, según El País. Inglaterra, única de las cuatro naciones británicas que no tiene ejecutivo ni parlamento propios, es una de las regiones de la OCDE fiscalmente más centralizadas, y las autoridades locales apenas poseen responsabilidades tributarias, según El País.
**"Manchesterismo": una nueva filosofía de gobierno**
Gran parte de la filosofía de gobierno de Burnham se basa en lo que denomina "manchesterismo". "Una nueva política basada en lo exactamente opuesto al enfoque de Westminster, el lugar primero, no el partido primero, resolución de problemas, no anotación de puntos", dijo, según Time. "El modo de Gran Mánchester se basa en una fuerte asociación entre todos los sectores, público, privado, comunitario, voluntario, académico, de fe y nuestros sindicatos", añadió, según Time.
Burnham describió el manchesterismo como un intento de tomar las lecciones aprendidas durante su tiempo como alcalde y aplicarlas nacionalmente, según Time. Más allá de la devolución, indicó que la filosofía daría forma a la política económica, vivienda, infraestructura y educación, según Time.
Entre sus prioridades figuran colocar a las universidades "en el corazón de las economías locales", apoyar la innovación a través de empresas emergentes y en crecimiento, y comprometerse con una mejor infraestructura en todo el país, según Time.
Un logro clave de Burnham durante su mandato como alcalde de Gran Mánchester fue congelar las tarifas de autobús único de la red de transporte de la ciudad en 2 libras, una medida que ha defendido como prueba de que puede cumplir en la lucha contra la crisis del coste de vida, según Time.
**Reindustrialización y política económica**
Reindustrializar Gran Bretaña es otro pilar central de la visión de Burnham para el futuro del país, según Time. Tiene la intención de formular un plan de 10 años para "apoyar a cada región a establecer ambiciones industriales claras y creíbles y proporcionar el apoyo para lograrlas", argumentando que muchas partes del país han quedado atrás, según Time.
"Durante demasiado tiempo, la política de contratación pública del Reino Unido se ha basado en perseguir ofertas a precio reducido alrededor del mundo en lugar de ayudar a nuestros propios proveedores con base británica a ser más estables y competitivos", dijo, según Time. "No más. De aquí en adelante, cada libra recaudada de los contribuyentes trabajará más duro para ellos, y ese enfoque se aplicará completamente al Plan de Inversión en Defensa", añadió, según Time.
El discurso llega después de que los dos principales funcionarios de defensa del Reino Unido dimitieran a principios de este mes, acusando a Starmer de no invertir suficiente dinero en el Plan de Inversión en Defensa del país, una medida que llevó al primer ministro saliente a defender firmemente su plan de gasto, según Time.
Burnham vinculó la renovación industrial directamente con el crecimiento económico a largo plazo. "Somos un país tan inventivo y, en el futuro, podemos ser la nación líder en innovación del mundo", dijo, según Time. "Esta es la clave para un mayor crecimiento, y quiero más fabricantes y proveedores de servicios británicos de clase mundial en la frontera de la nueva tecnología y exportando al mundo", añadió, según Time.
También prometió fortalecer las asociaciones entre el gobierno local y la industria "consolidando la inversión pública y privada a nivel local y ayudando a todas las áreas a establecer fondos de buen crecimiento", según Time.
**Reforma educativa completa**
Burnham pidió cambios radicales en el sistema educativo británico, señalando un informe reciente del exministro Alan Milburn que encontró que casi un millón de jóvenes de entre 16 y 24 años en Reino Unido no están en educación, empleo o formación, según Time.
"Necesitamos un replanteamiento completo de cómo apoyamos a la próxima generación para tener éxito, y tiene que comenzar con el sistema educativo, los días de un sistema escolar configurado completamente en torno a la ruta universitaria llegarán a su fin", dijo Burnham, según Time.
En su lugar, prometió expandir "la oferta de colocaciones laborales de 45 días y aprendizajes" para jóvenes, insistiendo en que "la universidad es genial para quienes la quieren, pero ¿cuándo vamos a centrarnos en las oportunidades de vida de esos niños que quieren algo diferente? El país no ha hecho eso durante mucho, mucho tiempo", según Time.
Burnham ha hablado sobre su propia experiencia graduándose de la universidad solo para tener problemas para conseguir un trabajo, a pesar de su título. "Me dijeron, 'Ve allí, porque eso abrirá tantas puertas para ti en la vida'. Bueno, mi experiencia fue que me gradué [de la Universidad de Cambridge] y volví aquí buscando trabajo, y no pude encontrar uno", dijo a la Comisión de Movilidad Social en marzo, según Time.
"Al final, lo único que pude encontrar fue como reportero no remunerado en el Middleton Guardian, y esa fue mi primera experiencia laboral. No es un trabajo, porque no me pagaban", continuó, relatando que tuvo que mudarse al sur del país para progresar, según Time. "No fue la institución lo que significó que fuera un reportero no remunerado... fue la conexión parental", dijo Burnham, destacando las desventajas de movilidad social que enfrentan muchos en el Reino Unido, según Time.
**El mayor programa de construcción de vivienda social desde la posguerra**
Burnham afirmó que el Reino Unido está atrapado en una "trampa de vivienda" y abogó por una renovación del sistema de vivienda pública, según Time. Argumentó que la crisis de vivienda de Gran Bretaña tiene sus raíces en décadas de disminución del stock de vivienda municipal, dejando a las familias atrapadas en el mercado de alquiler privado y ejerciendo una presión creciente sobre las finanzas públicas, según Time.
"Nos vemos obligados a perseguir alquileres en el sector de alquiler privado a través del sistema de beneficios. Cuando los gobiernos intentan controlar estos costes congelando la asignación de vivienda local, deja a las familias sin hogar y coloca presiones sin financiación en los ayuntamientos cuando tienen que pagar por alojamiento temporal", dijo, según Time. "La crisis de vivienda de Gran Bretaña está teniendo un impacto ruinoso en sus finanzas públicas", añadió, según Time.
Burnham indicó que el Número 10 del norte supervisará el mayor programa de construcción de viviendas municipales "desde el período de posguerra" e impulsó un enfoque de vivienda primero, según Time. "Todo comienza con un buen hogar, y este país finalmente tiene que poner eso en la parte superior de su lista de prioridades", dijo, según Time.
Elaborando sobre su visión, añadió: "De qué se tratará toda esta nueva era, un sentido de esperanza, de posibilidad, de que las cosas son alcanzables que podrías no haber pensado que lo eran antes. Y tener este enfoque en las viviendas municipales nuevamente, y construirlas en todas partes del país, representará un cambio decisivo hacia un estado más preventivo y productivo", según Time.
En la lista de tareas esbozada figuran cambios en la tasación para las empresas, nuevas infraestructuras de transporte, construcción de vivienda social o ayuda ante el coste de la vida, sostenidas por "finanzas públicas sólidas" y el armazón fiscal vigente, ya que, según avanzó, no se avecinan cambios significativos en materia de impuestos, según El País.
**Calendario acelerado hacia Downing Street**
Ante la esperada coronación que lo convertirá en tan solo tres semanas en el séptimo primer ministro británico en una década, sin candidaturas rivales ni un proceso de debate interno, Burnham no intentó disimular que la intervención de este lunes era su particular promesa de investidura, según El País.
Se mostró severo con la clase dirigente británica en general y con la efectividad del modelo institucional, según El País. Sin embargo, este lunes no aceptó preguntas de los medios de comunicación, a quienes apercibió por las febriles especulaciones sobre quién integrará su futuro Gobierno, especialmente la crucial cartera de Finanzas y Hacienda, según El País.
Por ahora, Burnham está inmerso en una carrera contrarreloj para prepararse para el poder, según El País. Su preferencia era a principios de septiembre, coincidiendo con el reinicio del curso político, pero Starmer ha preferido agilizar el proceso, con un calendario amparado por la cúpula ejecutiva laborista, según El País. El plazo para la presentación de candidaturas cerrará el 16 de julio y, de no haber más que un nombre, Andy Burnham se convertirá en líder del partido en un congreso extraordinario al día siguiente, según El País. Su mudanza a Downing Street tendrá lugar el lunes 20 de julio, según El País.
**Cambio de tono y urgencia**
Sin corbata, ataviado con su sempiterna camiseta oscura y una americana gris marengo, Burnham demostró haber tomado nota de las trampas que hicieron caer a Starmer tras menos de dos años en el cargo, según El País. Con una intencionada vocación de cercanía y naturalidad, el cambio comienza en el propio tono, marcadamente más optimista que el del primer ministro saliente, quien, poco después de asumir el poder, se dedicó a advertir a los británicos de que se avecinaban tiempos difíciles, según El País.
A Burnham le quedan tres semanas para definir proyecto, consciente de que, además de por impopularidad, uno de los catalizadores que precipitaron la marcha de Starmer fue la percepción de un Ejecutivo errático, sin rumbo ni plan para el país, según El País. Por ello, el único aspirante, de momento, al cetro laborista despliega un sentido de urgencia que contrasta con la indecisión del primer ministro saliente, según El País. "Necesitamos cambiar las políticas y necesitamos hacerlo ahora", dijo Burnham, apuntalando un cambio retórico con el que pretende "crear un nuevo sentido de voluntad y de esperanza fluyendo por todo el país", según El País.
**Reacciones mixtas**
El recién juramentado diputado por Makerfield recibió críticas mixtas inmediatamente después de su discurso, según Time. "Burnham tiene razón en que el Reino Unido está demasiado centralizado, pero este fue claramente un discurso dirigido a las regiones inglesas, con Escocia, Gales e Irlanda del Norte tratados como una idea de último momento", dijo el Partido Verde Escocés, según Time.
Ante la vertiginosa sucesión de inquilinos de la residencia oficial en la última década, Burnham apuntó que el desafío supone "una misión de diez años", repartida por todas las latitudes británicas, con el propósito de nivelar el "desequilibrio entre el Gobierno nacional y el local", según El País. El exalcalde de Mánchester no es el primero que admite públicamente que la maquinaria del Estado, conocida popularmente como Whitehall (en referencia a la céntrica avenida londinense que alberga gran parte de los ministerios), necesita renovar engranaje, pero frente a los infructuosos intentos de dirigentes anteriores, él promete "colaboración", según El País.
La gran incógnita en torno a Burnham es cómo prevé materializar el "cambio radical" prometido, según El País. Tras dos intentos truncados de hacerse con el liderazgo laborista (en 2010 y en 2015) y tras casi una década alejado de la política nacional, hasta hace una semana no era ni siquiera parlamentario, por lo que, más allá del tono positivo de sus intervenciones públicas y de sus muy activas redes sociales, Burnham evita concretar medidas, según El País.