

El presidente Donald Trump anunció el sábado el nombramiento de Lance Schroyer, un antiguo agente de la policía estatal de Oklahoma con 29 años de experiencia en fuerzas del orden, como próximo director del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El nombramiento se produce en medio de la política de deportaciones masivas de la administración Trump y tras la dimisión del anterior director Todd Lyons en mayo, según informó el mandatario en su red social Truth.
Trump describió a Schroyer como "un PATRIOTA" con "DÉCADAS de experiencia encerrando a lo peor de lo peor", según la publicación en Truth Social. "Lance tiene experiencia de primera mano en sacar a los inmigrantes ilegales de nuestras calles y, al igual que YO y nuestro secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, ADORA a los hombres y mujeres del ICE. Y lo que es más importante, ¡Lance Schroyer tiene lo que hace falta para DETENER Y DEPORTAR a los inmigrantes ilegales delincuentes, incluidos asesinos, violadores y traficantes de drogas, a un ritmo nunca antes visto!", escribió el presidente.
Schroyer cuenta con más de 29 años de experiencia en las fuerzas del orden en Oklahoma y fue marine de Estados Unidos, según la información proporcionada por Trump. Aunque tiene poca experiencia en política nacional y nunca había trabajado en el ICE hasta hace poco, Schroyer es originario del mismo Estado que el secretario Mullin, quien llegó al cargo en marzo.
A principios de junio, Mullin invitó a Schroyer a subirse al escenario en un acto de la Asociación Nacional de Sheriffs, donde se refirió a él como "un buen amigo" y señaló que el Departamento de Seguridad Nacional lo había contratado recientemente, según reportó El País.
De acuerdo con un comunicado publicado este fin de semana por el Departamento de Seguridad Nacional, en la actualidad Schroyer ocupa el cargo de asesor principal de Mullin, posición desde la que "supervisa la coordinación estratégica de la aplicación de la legislación en materia de inmigración y actúa como enlace entre los cuerpos de seguridad locales, regionales y federales".
El propio Mullin celebró el nombramiento. "El presidente Trump ha acertado de pleno con esta elección, y estoy convencido de que el firme liderazgo y la experiencia de primera mano de Lance permitirán a los hombres y mujeres del ICE deportar a los extranjeros ilegales que hayan cometido delitos, garantizar la seguridad nacional y proteger al pueblo estadounidense", escribió en su cuenta de X, según el comunicado.
Tanto Trump como Mullin elogiaron el hecho de que desde Oklahoma Schroyer haya liderado iniciativas dentro del marco del programa 287(g), como se le conoce a los acuerdos de colaboración entre fuerzas del orden estatales y locales y las autoridades federales de inmigración. Estos pactos se han disparado bajo el mandato de Trump, convirtiéndose rápidamente en una piedra angular de su política migratoria. Si al final de la presidencia del demócrata Joe Biden había 139 acuerdos de este tipo en todo el país, ahora hay 1.986 repartidos por 39 Estados del país, según los datos oficiales.
Tras hacer el nombramiento, el presidente Trump instó al Senado a que confirmara rápidamente a Schroyer, quien, de cumplirse las exigencias del mandatario republicano, sería el primer director del ICE confirmado por el Senado desde 2017.
De confirmarse su nombramiento, Schroyer dirigirá el ICE en un momento en el que la opinión pública se ha vuelto en contra de la dura política migratoria de Trump, que se ha caracterizado por una persecución sin precedentes. Su meta es llevar a cabo la mayor deportación de la historia, y para ello ha desplegado a miles de agentes federales en varias ciudades del país, ha multiplicado el número y alcance de las redadas y ha hecho mella en los programas legales que protegían a cientos de miles de migrantes de la expulsión, según el análisis de la situación actual.
Los métodos de la administración Trump han suscitado a menudo protestas masivas, como las que hubo en el Estado de Minnesota a principios de este año, donde dos ciudadanos estadounidenses murieron por los disparos de los agentes desplegados en Minneapolis y St. Paul, según los reportes de los incidentes.
Tras las dos muertes, la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, fue despedida por Trump, y Mullin asumió como responsable del departamento encargado del ICE. Mullin ha prometido mantener a su departamento alejado de los titulares y ha dado muestras de adoptar un tono más moderado en materia de inmigración, aunque se espera que se alinee con las prioridades del presidente en lo que respecta a las deportaciones masivas. Con Schroyer como director de la policía migratoria, los expertos coinciden en que Mullin buscaba a alguien en quien pudiera confiar, según el análisis de la situación.
El nombramiento de Schroyer se produce tras la dimisión del exdirector del ICE, Todd Lyons, a finales de mayo. En mayo, Trump nombró a David Venturella, un antiguo funcionario de carrera del ICE, para dirigir la agencia en calidad de director en funciones. Venturella seguirá ocupando el cargo de director en funciones hasta que se confirme el nombramiento de Schroyer, según informó el Departamento de Seguridad Nacional.
El nombramiento representa una continuación de la estrategia de Trump de colocar en posiciones clave a personas con experiencia en aplicación de la ley a nivel estatal y local, particularmente aquellas con historial en programas de cooperación entre autoridades locales y federales en materia de inmigración. La confirmación de Schroyer por el Senado será un indicador importante de la capacidad de la administración Trump para mantener su agenda migratoria en el segundo semestre de 2026.